CONALEP. – El día del informe de actividades legislativas de Edgar Piñón, el director del Conalep ordenó levantar un reporte de maestros y administrativos que solicitaran permiso para ausentarse de sus labores para acudir al evento político y tomar represalias contra los mismos, más allá del descontón del día. Y es que quedan muchos priistas heredados de administraciones tricolores que obtuvieron plazas en la institución y seguro Jorge Baca pensó -erróneamnte- que esta podría haber sido la oportunidad de deshacerse de algunos.

CURIOSO. – Lo curioso es que nadie hizo lo que Baca pensó que harían y todos los que tenían hora clase o de oficina ese día, que era hábil, cumplieron con sus turnos, pero más curioso resulta que el director del Conalep sí asistió al informe del diputado Piñón, acompañado de Eva Espinoza que también trabaja en la escuela. Tal vez querían asegurarse ellos mismos quienes se hacían presentes.

OTTO. – El pretexto para la fiesta del sábado es el cumpleaños de Otto Valles, pero la intención es medir si mantiene vigente el poder de convocatoria que demostró el pasado mes de mayo con la fiesta del Día de las Madres y afianzar la alianza para sacar a Movimiento Ciudadano de Presidencia, y los que asistirán lo saben y tienen ese objetivo en común. Ahí estarán los dos gallos de Otto para lograr el propósito: Amín Corral y Pedro Villalobos, quienes departirán junto a políticos de todos los colores. Quiensabe cuál será el menú, pero de que habrá chile con queso, no hay duda.

ELECCIONES. – Otto Valles no ha ganado elecciones y la única regidora que logró acomodar se le volvió naranja al primer canto de las sirenas. Sin embargo, sí puede y sabe cómo hacer perder a los demás, sino pregúntenle a Chela Ortiz cómo le hicieron falta los votos que le quitó cuando fue su hijo candidato a diputado federal, convirtiéndola en la primera que pierde el Distrito 09, casi casi plurinominal para el PRI, y en vista de que ni este partido ni el PAN se ponen de acuerdo, Otto aventaja y les arrebata activos desde presidentas seccionales hasta posibles candidatos como Chava Calderón, Pedro y Amín, que por separado tampoco han llegado, pero quiensabe si unen sus capitales políticos.

GÜERO. – La pregunta es: ¿asistirá “El Güero” Villalobos a la comilona en la huerta? La duda surge porque nos enteramos de muy buena fuente que el exrecaudador ya tuvo acercamiento con Cruz Pérez Cuéllar para hacer un pacto que consistiría en que el alcalde de Juárez otorgará todo su apoyo al sobrino, es decir, a Pedro para ser candidato a alcalde, a cambio de recibir lo mismo en el 2027 cuando busque de nuevo la candidatura a gobernador de Chihuahua. El tema no tendría nada de raro sino fuera por el pequeñísimo, casi insignificante detalle de que Villalobos Sáenz trabaja en la Secretaría del Bienestar, gracias a Juan Carlos Loera, rival político de Cruz.

JURADO. – En el PRI local ya les dijeron “que dice la señora” que vienen otra vez los dados cargados para que repita Miguel Jurado Prieto como candidato a la Presidencia Municipal, pues fue el que más se acercó en la votación y además el único con cartera para soportar una campaña. Y como los priistas son bien dejados, ya hay caras largas por la reciente experiencia con el león, por cuestiones precisamente de dinero, que sí tiene, pero es de él. Hay quien dice en el Comité Directivo Municipal que la única forma de tumbar esa decisión, es tumbando primero a Chela, pero no hay quien le entre al tiro.

OPOSICIÓN. – A propósito de temas tricolores, ha quedado mucho a deber la dirigente priista en Parral, porque no sale cuando debe salir y toma banderas muy flojas como para ejercer un verdadero papel de oposición. Y es que Avril Carmona culpó a Presidencia de los accidentes viales ocurridos tras la remodelación de la Puerta del Tiempo y la pavimentación del Periférico, que, si bien es cierto que existe responsabilidad del Municipio, tampoco es algo que haya merecido ni siquiera una respuesta del alcalde, por lo endeble de la crítica.

REGIDORA. – Si en realidad Avril Carmona tuviese la intención, secundaría los posicionamientos de Dalila Villalobos, hasta ahora, la única que cada que levanta la voz, pone en jaque al gobierno municipal, y sino, mínimo les provoca jaquecas, además de reacciones inmediatas, pero falta mucha coordinación para hacer el “uno, dos” entre la regidora y la presidenta priista, y rematar con un upper cut del diputado local, porque cada uno por su lado, solo molestan al alcalde, pero no le hacen daño.

LUCIDITA. – Por andar de lucidita, la emecista Bety Yáñez exhibió su desconocimiento sobre la cantidad de regidores que integran el Cabildo, incluyéndola a ella, lo que quedó evidenciado en la sesión del miércoles 9 de noviembre, en la que pidió el uso de la palabra para proponer que los 18 regidores -así: 18-, donaran mil pesos bimestrales a la Cruz Roja cada uno, propuesta que fue opacada por la corrección que le hicieron al señalarle que no eran 18 y en un apurado intento por enmendar el error, respondió que eran 17, haciéndose acreedora a una nueva corrección y luego dijo “bueno, 16, pero contando a la síndica y al alcalde suman 18”. De risa loca y de pena ajena.

FISCALÍA. – En otros temas, aunque pretendieron mantenerlo oculto durante semanas, finalmente supimos que corrieron al incondicional del fiscal de Distrito Zona Sur, Juan Antonio Olague Barraza, y que éste no metió las manos por él, porque no había manera después de descubrírsele las tranzas que durante buen tiempo hizo. Resulta que Omar García se fue de vacaciones a Mazatlán, lo que no tendría mayor relevancia de no ser porque las veces que se fue, que al parecer no fue solamente una, lo hizo a bordo de unidades oficiales, de esas pick up blancas, pero además ¡con gasolina a cargo de Fiscalía!

DÉSPOTA. – Sus ahora excompañeros no podrían estar más felices de que le hayan exigido su renuncia, luego de las constantes quejas por tratos despóticos al sentirse protegido por Olague, con quien se le veía más comiendo mariscos que trabajando. A final de cuentas el manto protector del fiscal no lo salvó de las corruptelas, salvo la salida decorosa bajo el motivo oficial de que atendería su despacho particular y ya no podía desempeñar el cargo. ¡Ajá!