Detectan casos de riesgo durante talleres de prevención de abuso infantil en Parral

DIF Municipal ha visitado 23 escuelas; algunos menores han revelado situaciones que derivaron en atención y seguimiento.
Los talleres de prevención del abuso sexual infantil que impulsa el DIF Municipal de Parral ya han llegado a 23 planteles educativos, principalmente jardines de niños, donde además de brindar herramientas de protección a los menores, han permitido detectar casos que requirieron atención inmediata.
La presidenta del DIF Municipal, Nora Carrasco, explicó que el programa busca llegar escuela por escuela durante toda la administración, con el objetivo de generar conciencia desde edades tempranas y brindar a los niños información que les permita identificar situaciones de riesgo.
Detalló que los talleres se desarrollan de manera dinámica mediante canciones, actividades y botargas, abordando cuatro temas fundamentales: reconocer las partes privadas del cuerpo, aprender a pedir ayuda, entender que guardar secretos relacionados con este tipo de situaciones no es correcto y saber a quién acudir cuando algo les hace sentir incómodos o inseguros.
Carrasco señaló que la respuesta por parte de docentes y directivos ha sido positiva, ya que se trata de una problemática difícil de abordar dentro de las aulas. Añadió que el trabajo preventivo muchas veces pasa desapercibido, pero puede marcar una diferencia importante en la protección de la niñez.
Asimismo, confirmó que durante algunas de las actividades se han detectado situaciones delicadas, luego de que menores expresaran experiencias que encendieron alertas entre maestros y especialistas. Sin embargo, evitó proporcionar cifras específicas para proteger la identidad y privacidad de los niños involucrados.
Explicó que cuando surge algún señalamiento, el primer paso es informar a los padres de familia y, en caso de existir elementos que lo ameriten, canalizar la situación a las instancias correspondientes para su investigación y seguimiento legal.
Actualmente, el programa mantiene como prioridad los jardines de niños, al considerar que los menores de entre tres y cinco años se encuentran entre los grupos más vulnerables, especialmente porque muchas veces desconocen que determinadas conductas representan una situación de abuso o violencia.










