CALIBRE POLITICO | COLUMNA

PUTREFACCIÓN. – Cuando la sospecha nace desde adentro, el problema deja de ser un rumor y se convierte en una amenaza latente. Versiones bien informadas desde los pasillos de la propia Fiscalía de Distrito Zona Sur nos platican un escenario inquietante. Y usando los términos de los boletines policiacos, digamos que, presuntamente, el fiscal Guillermo Hinojos, acompañado de al menos un par de ministerios públicos y algunos mandos operativos, estaría al centro de una presunta red de extorsión construida bajo el amparo del poder que otorgan las órdenes de cateo.
CATEO. – El mecanismo, según nuestras fuentes internas, sería perversamente simple: obtener autorizaciones judiciales con base en “pitazos” para intervenir domicilios donde se presume actividad ilícita y, ante la falta de pruebas contundentes, las “fabrican” o, en su defecto, utilizarían la amenaza como herramienta de presión. Digamos entonces que, si no hay delito que perseguir, se crea el miedo suficiente para que el visitado entienda el mensaje: cooperar o enfrentar consecuencias.
IMPUNIDAD. – Lo más delicado no es solo la versión de que se estarían “sembrando” indicios cuando los operativos resultan infructuosos, sino que —aun cuando algunos casos les han salido mal— no habría consecuencias internas. Los expedientes no prosperan, los procesos no caminan, pero el objetivo no siempre sería judicializar. El objetivo sería otro: colocar al intervenido en una posición de vulnerabilidad para exigir dinero a cambio de no “encontrar” lo que no existe.
ESCALADA. – No se trataría, nos dicen, de ir contra narcomenudistas de poca monta. La apuesta de Hinojos sería mayor: avanzar en la cadena criminal hasta tocar mandos medios y eventualmente líderes de zona, porque, a mayor rango, mayor cuota. Es un juego de alto riesgo que podría detonar una respuesta violenta si alguien decide no pagar o exhibir el esquema de la siembra de droga, armas o cualquier otro, como le llaman ellos, objeto de interés criminalístico para actuar.
COMPLICIDAD. – Aquí surge la pregunta inevitable: ¿Puede una operación de esta magnitud desarrollarse sin conocimiento superior? Si parafraseamos aquella frase atribuida al expresidente Andrés Manuel López Obrador, en el sentido de que nada ocurre sin que lo sepa el presidente, y la ajustamos a una versión regional, entonces el cuestionamiento sería en el sentido de si un fiscal de distrito actuaría sin que el fiscal general, César Jáuregui, esté enterado. Insistimos: es pregunta.
AISLAMIENTO. – Y sí, por supuesto que cabe la posibilidad de que Hinojos opere por cuenta propia, construyendo una estructura paralela territorial, pero esa hipótesis tampoco da tranquilidad, puesto que implicaría que el control interno es tan débil que permite la gestación de redes clandestinas bajo el uniforme oficial y para un jefe policiaco estatal que aspira a gobernar la capital del Estado, no es para nada conveniente que envíe la percepción de que no controla ni a los suyos, menos una ciudad entera, la más importante.
RUPTURA. – Si las versiones son falsas, lo que sería obligado es una aclaración contundente y transparente. Si son ciertas, el daño es mayúsculo en una institución como la Fiscalía General del Estado, encargada de investigar delitos es señalada por utilizarlos como negocio, la confianza se rompe y no precisamente por lo más delgado, y viene acompañada del descrédito. Y si le agregamos más morbo, imagínense que el crimen organizado deje de ver al Estado como adversario ¡y empiece a verlo como competidor!
VACILADA. – Una verdadera vacilada resultó la convocatoria para la renovación de la dirigencia estatal del PRI, luego de que Alex Domínguez anunciara que solicitaría licencia a la presidencia – no a la diputación – para “competir” por la continuidad del cargo que ya tiene, a sabiendas que, muy al estilo del tricolor, ya estaba no solo dirigida, sino planchada para que se dé “por unidad”, como les gusta.
SIMULACIÓN. – Desde hace prácticamente un siglo que la simulación es la moneda de curso del Revolucionario Institucional, que la democracia es solo de dientes pa’ fuera y que la apertura es letra muerta. No es de ahora, no es de Alex, ni de Chela, ni de Alito, es de siempre, de toda la vida, solo cambian los actores en turno y cada quien cierra su círculo a sus cercanos, aunque unos lo hacen más estrecho que otros.
PLANCHADO. – Para evitar actos revolucionarios de los que, ilusos, se envuelven en la bandera de las siglas, creyendo que pueden hacer la diferencia, Alejandro se aseguró de dejar todo planchado con los que realmente podrían hacerle ruido y, seguramente, Fermín Ordoñez, , Memo Ramírez, Arturo Medina y José Luis Villalobos, por mencionar a los que pudieran haberse atrevido a competir, tienen ya en la bolsa las alcaldías de Chihuahua y Parral, respectivamente, en el caso de los dos primeros, y la diputación federal del noveno y/o la continuación de la curul que ostentan actualmente, para los otros dos aquí mencionados. Solo así se explica por qué fueron los que salieron a demostrar el respaldo a las aspiraciones de Domínguez, llenándolo de halagos.










