Amor sin violencia; Instancia de la Mujer llevará prevención del noviazgo a universidades de Parral

Pláticas, talleres y módulos informativos buscan desmontar mitos del “amor romántico” y detectar señales tempranas de abuso entre jóvenes.
Durante febrero, la Instancia de la Mujer en Parral reforzará su presencia en planteles educativos con una agenda enfocada en la prevención de la violencia durante el noviazgo. La estrategia incluye charlas, conferencias y talleres prácticos dirigidos a estudiantes, con el objetivo de cuestionar ideas normalizadas del amor y fortalecer el respeto en las relaciones desde edades tempranas.
La directora del área, Teresita Esparza, explicó que el trabajo no se quedará en discursos: se busca que las y los jóvenes participen activamente y desarrollen herramientas para identificar conductas de riesgo. Los contenidos abordarán temas como abuso psicológico, físico y sexual, además de reflexionar sobre masculinidades responsables y relaciones sanas.
Las actividades iniciarán a mediados de febrero. El 19 está programada una jornada en la Universidad Autónoma de Chihuahua, y se prevé extender el programa a tecnológicos y otras universidades. En estas acciones se contará con el respaldo del Instituto Chihuahuense de la Mujer, con especialistas que impartirán talleres y conferencias.
Además, se instalarán módulos informativos permanentes dentro de algunas escuelas. Ahí, el estudiantado podrá acceder a orientación, números de contacto y conocer los servicios disponibles para recibir apoyo. La idea es acercar la información y facilitar que quienes atraviesan situaciones de riesgo sepan a dónde acudir y cómo pedir ayuda.
De acuerdo con la experiencia del área, el mayor número de dudas que llegan desde las universidades está relacionado con la violencia psicológica, seguida de la física y, en menor medida, la sexual. Esta última, reconocen, suele estar rodeada de silencios por vergüenza o miedo a hablar. Aun así, el simple acercamiento para pedir información ya funciona como una señal de alerta y una oportunidad para intervenir a tiempo.
La apuesta, subrayan, es clara: trabajar con juventudes para cortar ciclos de violencia desde el inicio de las relaciones, brindar información útil y mantener presencia constante en los espacios donde se forman. Porque prevenir también es escuchar y estar cerca cuando más se necesita.










