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Durante la audiencia de Paquito González, un testigo protegido narró como fue víctima de tortura por parte de los agentes de Los Expedientes X, y describió en tiempos de COVID, al tener un resfriado, le hicieron salir de casa para que plasmara su huella dactilar en el cofre de la unidad y posteriormente peritos la extrajeron para poder así firmar declaraciones en plena pandemia.

Se trata del testimonio del testigo con identidad reservada JOA3/2021, quien en abril del 2017 recibió citatorios en su casa para presentarse como imputado en la Casa de la Zarco o mejor conocida como la Casa Maldita, en donde lo hicieron regresar entre 60 o 70 ocasiones para someterlo a interrogatorios bajo presión.

Detalló que se trataban del licenciado Flores y la licenciada Liz, quienes buscaban testimonios en donde se señalara que todas las ilicitaciones eran amañadas, que hubo desviación de recursos, contratos simulados e incluso, que se tenía que acordar de los proveedores tenían suficiencia presupuestal.

Agregó que había cámaras y circuido cerrado dentro de toda la Casa de al Zarco.

“Nunca estuvo presente mi abogado, mis declaraciones siempre fueron manipuladas para que fueran cuadradas con declaraciones de otros testigos. Nunca existió una declaración con verdad absoluta, entonces ellos me ponían lo estimado que debía de haber pasado. Había una Ministerio Público que era la supervisora de todos, su apellido era Peña y me decía que giraría una orden de aprehensión en mi contra, que pensara en mis compañeros de trabajo que estaban en la cárcel y los años que iba a durar yo ahí, que pensara en mi familia y cómo iba a mantener a mis hijos”, señaló el testigo.

Incluso reveló que en tiempos de COVID, al informar a los ministeriales que tenía un ligero resfriado y para no exponer a los demás agentes, una unidad de la Fiscalía General del Estado llegó hasta a su casa, le pidieron que colocara su huella del pulgar en la parte delantera de la pick-up y posteriormente peritos la extrajeron para así, poder firmar declaraciones sin su presencia.

“Recuerdo que en pandemia, tenía un ligero resfriado, pero les urgía que les firmara una declaración, por lo que plasmé mi huella en una unidad de la Fiscalía en la parte de enfrente, ya que no podía salir de mi domicilio”, comentó.

El Testigo Protegido precisó que debido a la exposición mediática de su caso le fue difícil encontrar trabajo incluso, su pareja lo terminó.

Hoy continuará la audiencia de Francisco González Arredondo, principal fiscal de Los Expedientes X.

 

Con información de: tiempo.com

Por Redaccion