Familias desplazadas por violencia llegan a Parral tras huir de Durango y Sinaloa

Autoridades activaron apoyo emergente para atender a más de 30 personas que escaparon por amenazas y enfrentamientos armados
La llegada de familias desplazadas por la violencia volvió a encender las alertas en Parral durante los últimos días, luego de que más de 30 personas provenientes de comunidades de Durango y Sinaloa arribaran al municipio buscando refugio y apoyo tras abandonar sus hogares por temor a perder la vida.
Juan Portillo, visitador titular de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos en Parral,
informó que desde el pasado sábado comenzaron a recibir reportes sobre el arribo de personas provenientes de comunidades cercanas al llamado “Triángulo Dorado”, una de las zonas más golpeadas por la inseguridad en la región serrana.
De acuerdo con lo expuesto, las familias señalaron haber vivido un ambiente de violencia creciente en sus localidades, donde se registraron enfrentamientos armados, amenazas y hasta la presencia de explosivos cerca de viviendas. El miedo obligó a mujeres, hombres y menores de edad a salir apresuradamente de sus comunidades para ponerse a salvo.
Portillo explicó que, tras conocer la situación, se activó de inmediato el protocolo de atención emergente para personas en situación de desplazamiento forzado interno. En coordinación con la Fiscalía Zona Sur, la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, la Secretaría de Seguridad Pública Estatal y autoridades municipales, se brindó alojamiento temporal, alimentos y atención médica a quienes lo requerían.
El funcionario detalló que inicialmente arribaron 16 personas durante la madrugada del sábado y posteriormente se sumaron más familias hasta alcanzar alrededor de 30 desplazados. Algunas de ellas continuaron su camino hacia Durango o Sinaloa, mientras que otras analizan permanecer temporalmente en Parral si encuentran condiciones para hacerlo.
Entre las personas atendidas predominan mujeres y menores de edad, además de hombres de entre 22 y 40 años. Varias familias llegaron en sus propios vehículos y manifestaron que salieron prácticamente huyendo tras recibir amenazas directas y escuchar advertencias sobre el riesgo que corrían si permanecían en sus comunidades.
Actualmente todavía permanecen algunas personas en el albergue habilitado por autoridades municipales, mientras organismos estatales mantienen coordinación con el Gobierno de Durango para brindar seguimiento y apoyo a las familias afectadas.
Portillo aseguró que las oficinas de Derechos Humanos continúan abiertas para cualquier persona que requiera apoyo ante situaciones similares y destacó que el estado de Chihuahua brindó atención a las familias pese a no ser originarias de la entidad.










