CALIBRE POLÍTICO | COLUMNA

LOYA. – En Parral, centro neurálgico de la política en la zona sur, tiene más operadores Gilberto Loya, secretario de Seguridad Pública del Estado, que el alcalde capitalino, Marco Bonilla, ambos aspirantes a ser candidatos a la gubernatura de Chihuahua para las elecciones del 2027, quienes, aunque no necesariamente trabajan coordinados o de la mano, le están pavimentando el camino en sus respectivas áreas de influencia, con independencia de que, siendo honestos, no le alcance para llegar.
MAREADO. – Uno de ellos es el siempre estridente Arturo Rubalcaba, que brincó de con Jáuregui a Bonilla y de éste último con el primer policía del estado, porque los primeros dos no le hicieron mucho caso, y eso que presumía que el fiscal General era su padrino político, lo que resultó ser puro blof porque nunca le valió la charoleada para ayudarle en los escándalos en los que se ha metido, así que ahora trae mareado a Gilberto con el cuento de que, entre él y el regidor Homero Armendáriz le pueden ofrecer unos 7 mil votos.
PEDRO. – El otro que opera a favor de Loya Chávez es Pedro Villalobos, que ya activó sus redes de activistas – los mismos de siempre – a los que reunió para preparar la visita del viernes 20 del pre, pre, pre candidato en Parral, acogiéndose a la máxima de que, el que para otros pide, por sí aboga. Y es que para nadie es oculto que el exdiputado no ha desistido en sus aspiraciones por ser presidente municipal de Parral, más ahora que las encuestas lo colocan en pleno ascenso, mientras Chava Calderón se estanca y comienza en declive.
GIRA. – ¿A qué viene Gilberto a Parral? El motivo oficial es para formar comités de vecinos y que sociedad y gobierno apoyen la seguridad pública en beneficio de todos. Pero habrá además una comida con regidores en un restaurante propiedad de un hermano del Dr. Pintor, uno de los más fieles operadores de Pedro Villalobos. Y si tomamos en cuenta que fue éste último quien acomodó a Mary Díaz y a la abogada Villanueva en la SSPE, entonces comprendemos por qué se la debe al jefe policiaco.
CANDIDATO. – Aunque las posibilidades de que el secretario de Seguridad sea candidato a gobernador son casi nulas, su adelantado y escandaloso proselitismo seguro le alcanzarán para pedir una diputación, y eso Pedro lo sabe, pero lo que tal vez no está viendo es que a él podría resultarle contraproducente apoyar a un personaje que no logrará su pretensión original y le juegue las contras al que sí tiene oportunidad real, como Marco Bonilla, que sería el que, al final del día, lleve mano en las candidaturas a las alcaldías.
SIERRA. – Mientras otros se entretienen en la agenda nacional prefabricada o en replicar posicionamientos de partido que poco dicen al ciudadano de a pie, el diputado Arturo Medina Aguirre decidió jugar en otra cancha: la del territorio. El coordinador de los priistas en el Congreso del Estado no pierde tiempo en debates de paja; se mete en la sierra, pisa comunidades y habla de lo que duele allá arriba, donde los discursos ideológicos no calientan una casa ni reparan un camino.
RUTA. – Lo suyo no es casualidad. Va con todo por la candidatura a la diputación federal por el Noveno Distrito y se nota. No lo dice abiertamente, pero lo construye todos los días. Seguridad, carreteras, apoyos emergentes por bajas temperaturas, defensa del sector ganadero ante el gusano barrenador: temas concretos, de impacto directo, que resuenan más en Baborigame o en Atascaderos que cualquier reforma discutida en la capital del país.
GUADALUPE. – En el tablero del sur, Guadalupe y Calvo es pieza clave. Por ubicación estratégica en la Sierra Madre Occidental, por su vocación minera y forestal y por ser el segundo municipio más importante de la región después de Parral, es determinante para cualquier aspiración federal, pero, aun así, nadie le da esa importancia. Medina sí. Ha elevado la voz por la carretera Parral–Guadalupe y Calvo, por la inseguridad que se agrava con el aislamiento y por el abandono histórico que mantiene a la cabecera —en pleno corazón del llamado Triángulo Dorado— y a comunidades como Baborigame, Ciénega de Silva o Dolores en rezago permanente.
TEMPERATURA. – Cuando arreció la nevada, no se limitó a un exhorto en tribuna. Activó operativo, entregó cobijas, gestionó alimentos y se dejó ver en la sierra. Esa presencia constante contrasta con quienes solo aparecen en tiempos electorales o los que hacen activismo desde las redes. El mensaje es claro: si aspira al federal, quiere llegar con estructura territorial viva, no con promesas recicladas.
SEGURIDAD. – También ha sabido colocarse en temas sensibles. Reconocer la labor policial, impulsar jubilación digna tras 25 años de servicio y 50 de edad, exigir investigaciones por actos irresponsables en Guadalupe y Calvo: posicionamientos que conectan con una región que vive bajo presión permanente. No son asuntos abstractos; son realidades cotidianas.
GANADO. – En lo económico, su insistencia en cerrar la frontera sur al ganado para frenar el gusano barrenador apunta directamente al bolsillo de los productores del norte. No es retórica partidista: es defensa de mercado, de exportación y de estabilidad para familias que dependen del sector. En distritos rurales, ese tipo de postura pesa más que cualquier consigna ideológica.
FACTURA. – Dentro del PRI, Medina no es un actor menor. Además, que coordina la bancada en el Congreso local, ha sabido usar esa plataforma con habilidad, de tal forma que el escaño federal por el Noveno no sería un premio por simpatía; sería, en su lógica, una factura política que el partido le adeuda, al menos en la memoria reciente, desde 2021, y está trabajando para cobrársela a Chela Ortiz, pero con estructura, presencia y narrativa propia.










