CALIBRE POLÍTICO | COLUMNA

RECORRIDO. – El diputado local Guillermo “Memo” Ramírez intensifica su ruta por los municipios del Distrito 21 con la estrategia clásica del político territorial: verse, tocar puertas y aparecer en el arranque o entrega de obras. En Matamoros y Santa Bárbara acompañó a presidentes municipales en el arranque de pavimentaciones y la rehabilitación de un tanque público de agua potable, actos que —además de atender necesidades puntuales— buscan registrar presencia y capital político en comunidades donde el contacto personal sigue marcando la diferencia.
OBRAS. – Las imágenes de inauguraciones y banderazos muestran calles nuevas e infraestructura rehabilitada; son gestos tangibles que los electores perciben de inmediato. Pero en política no basta con la obra: importa la narrativa que la acompaña. Memo enfatiza la coordinación entre municipios y Gobierno del Estado y promete seguir gestionando desde el Congreso, una promesa recurrente que sirve para recordarle a la gente que “alguien” gestiona recursos por ellos.
CONEXIÓN. – En Valle del Rosario repitió la receta: presencia en el arranque de pavimentación de la calle principal, un acto que facilita conectividad y rutas de acceso a servicios. Ese tipo de intervenciones son políticamente útiles porque transforman un voto difuso en agradecimiento directo cuando la comunidad percibe un beneficio inmediato.
PRESENCIA. – La insistencia en recorrer, escuchar y gestionar no es inocente: Memo no solo enriquece su hoja de servicio legislativo, también construye marca local. En círculos del PRI se le considera un prospecto con ventaja para competir por la alcaldía de Parral en 2027; ese rumor —alimentado por constantes giras y visibilidad mediática— explica la intensidad de su actividad territorial, incluso si la posible alianza con el PAN aún está en veremos y en cómo se comporta la proyección del pulso político regional.
CONSULTA. – Al mismo tiempo, en el vecino Distrito 22, el diputado Arturo Medina ha tomado una ruta distinta pero complementaria: salir a consultar, como presidente de la Comisión de Pueblos y Comunidades Indígenas sobre esta iniciativa pública sobre Medidas Legislativas 2025, una apuesta por incorporar voces originarias en la discusión normativa y robustecer la legitimidad de las reformas. El ejercicio, en el que, por cierto, también participó Memo, contempla múltiples sedes y busca que las leyes no se aprueben de espaldas a los pueblos.
INCLUSIÓN. – Medina subraya la importancia de escuchar no solo a las comunidades serranas —donde la mayoría indígena vive— sino también a quienes migraron a zonas urbanas: esa doble mirada puede aportar matices necesarios para leyes que sean realmente aplicables y respetuosas de derechos colectivos. Su presencia ante medios, incluida la comida que organizó el jueves en Parral y la difusión del calendario de consulta, muestran que busca capitalizar su liderazgo en la agenda indígena y, por cierto, posicionarse como aspirante viable a la candidatura federal por el noveno Distrito, una lectura que circula fuerte en el ambiente político local.
BALANCE. – Dos estrategias, un mismo objetivo: fortalecer presencia territorial y preparar escenarios futuros. Ambos, Ramírez y Medina generan contenidos noticiosos distintos —el ladrillo frente a la agenda pública— pero igualmente útiles para posicionar proyectos personales y de partido.
REMATE. – En política, la reputación se teje entre calles pavimentadas y procesos participativos, pero lo que resulta definitorio, es si esas acciones terminan por consolidar gobernabilidad real o solo un banco de imágenes para campañas venideras.
SUEÑOS. – En resumen, para cristalizar los sueños de Memo por la alcaldía de Parral y de Medina por dar el salto federal, van tomando forma con tiros de precisión, metiéndose en temas que generan dividendos mediáticos y no lanzando boletines a granel con asuntos que a pocos (por no decir que a nadie) importan y visitando los municipios que, se supone, representan. Sin embargo, deberán demostrar que la presencia no se agota en el acto protocolario y probar que le darán continuidad para transformar promesas en resultados.
DESCUBRIMIENTO. – Durante la sesión de Cabildo número 26, la síndica municipal Dalila Villalobos expuso la falta de información contable y financiera del Instituto Municipal del Deporte (INMUDEPA) correspondiente a marzo y abril de 2025, e insistió, sin éxito, en obtener los documentos necesarios para revisar el destino de 200 mil pesos por mes que quedaron en incógnita.
IRREGULARIDADES. – Los señalamientos hacia Chabela Granados eran por cheques reflejados en estados de cuenta sin facturas que los respalden; recibos de apoyos deportivos que no aparecían en movimientos bancarios; facturas que no coincidían con los registros contables ni especificaban el método de pago; inconsistencias entre métodos de pago declarados y los movimientos reales; pagos en efectivo sin reposición de caja chica.
DENUNCIA. – En medio de la revisión, estalló la polémica política: Isabel Granados, hasta entonces directora del INMUDEPA, acusó al regidor Javier Lazos de pedirle dinero “para hacerse ricos”. El regidor respondió con una contundente negación y se la reviró ventilando que existían un millón 637 mil pesos sin aclarar su uso y destino.
RENUNCIA. – Cuando las acusaciones se cruzan, la política local entra en modo espejo: la funcionaria denuncia presiones y el regidor exhibe transferencias y oficios. Ante ese choque y tras la controversia, Granados presentó su renuncia. Pero la historia no acabó ahí: la exdirectora fue designada en primera instancia en la Coordinación del Comité Municipal de Básquetbol, y luego removida definitivamente como parte de un proceso de reestructuración que, según el Ayuntamiento, busca mejorar la operación y la calidad de los torneos locales. Mientras tanto, todas las actividades relacionadas quedaron suspendidas hasta nuevo aviso.
TORNEO. – Entre acusaciones y reubicaciones hay un ámbito que paga las consecuencias: los deportistas y las ligas locales. La suspensión de actividades y la incertidumbre administrativa dañan la regularidad de torneos, entrenamientos y la confianza de equipos y aficionados. La excusa de “reorganización” debe acompañarse de plazos, informes y soluciones, no de improvisaciones que dejan canchas vacías.
TRASFONDO. – En el trasfondo circula, además, una versión que une asignaciones de espacios y pugnas por el control de unidades deportivas: se afirma que Nancy Villarreal gestionó el uso de la unidad deportiva Vanessa Zambotti, intentó desplazar al dirigente de la Liga Burocrática, organizó un torneo femenil que terminó con la mitad de los equipos, y habría obtenido la selección que competirá en la Copa Telmex.
RELATOS. — Esos relatos también hablan de promesas incumplidas y de una supuesta suspensión estatal contra Nancy por incidentes pasados, lo que despierta el cuestionamiento de si se trata de errores administrativos, de malos manejos, o de un uso político de estructuras deportivas para arreglos y favores.
REMATE. – El deporte municipal no puede ser botín ni excusa; es bien público que exige claridad, cuentas claras, sanciones, si es que proceden, y sobre todo, la restitución de la confianza de quienes viven el fútbol, el básquet y la actividad cotidiana en las canchas. Si la reestructuración implica mejora, preséntenla con papeles. Si no, que no nos vendan silencio con protocolos.










